Biofactory.es le propone una colección de chimeneas de bioetanol. Estas chimeneas no requieren conducto, no despiden humo ni olor. Consumen bioetanol, combustible ecológico renovable.
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El bioetanol es elaborado a partir del alcohol de origen agrícola que proviene de la fermentación de cereales como la remolacha o la caña de azúcar. Su capacidad de calefacción es de 5 250 W/h por litro. Así, una chimenea que quema ½ litro de bioetanol por hora produce una potencia de 2 625 W, el equivalente a dos radiadores eléctricos.
Esta forma de calefacción pertenece a la familia de las energías renovables. La especificidad del bioetanol para la calefacción doméstica reside en que es muy finamente destilado.
Esto es esencial para evitar olores desagradables, a diferencia de otros combustibles. Cuando arde, el bioetanol no despide prácticamente más que CO2 y vapor de agua. La biochimenea debe ubicarse en un lugar muy ventilado para que la circulación del aire pueda evacuar el CO2 (como en una cocina a gas). Al contrario de lo que se pueda intuir, una chimenea de bioetanol calienta muy bien el ambiente donde se encuentra.
Con una llama equivalente, la combustión de una biochimenea genera 3 veces más calor que una chimenea tradicional. La razón es simple: en una chimenea tradicional, los 2/3 de energía de la combustión se escapan por el conducto de la chimenea y sólo 1/3 es restituido a la pieza en forma de radiación y convección (circulación de aire). Con una chimenea de bioetanol sin conducto, 100% de la energía producida es transmitida al ambiente. No hay en consecuencia ninguna pérdida de calor.